Por: Catalina Bonnet En: septiembre 17, 2016 Dentro de: Salvaje Maternidad Comentarios: 0

Se viene el 18 y seguro te estás preguntando qué hacer. Si estás embarazada, el panorama es bien distinto a si estás de puérpera reciente. Ahora, si ya eres madre con niños más grandes, tienes bastante idea de cómo es el tejemaneje de las fiestas.

 

Centrémonos en el embarazo y en el puerperio, que como ya saben las que nos han leído antes, son los momentos de mayor cambio y crisis en la vida de una mujer. Y a nosotras (La Pame y a mí) nos encanta la oportunidad de crecimiento que es el cambio y abrazamos las crisis cuando nos llegan, porque nuestro espíritu de coaches nos dice que: SI, este es el momento en que la vida me está mostrando algo para que yo crezca y sea mejor que ayer.

 

Como siempre, el 18 de septiembre es un evento que produce una pausa en el año, y cuando ha pasado, el año entra en otro ritmo: ya sabemos que diciembre está a la vuelta de la esquina y “el año prácticamente se acabó”.

 

A lo largo de nuestra vida, esta pausa es diferente según  la edad que tengamos, pero siempre tiene unos puntos en común: vida social, comida y copete. Y para qué estamos con cosas, seamos adolecentes, universitarios o adultos profesionales, en fiestas patrias nos encontramos con excesos de todo esto.  Y en oposición a esto, puede ser que en el embarazo y en el puerperio no quieras nada de esto, o quizás una cosa y no la otra.

 

Es un momento difícil, pero manejable, teniendo en cuenta estas claves que te vamos a comentar acá abajo.

 

Tres aspectos claves a tener en cuenta si estás EMBARAZADA.

 

  1. Tus necesidades:

 

Esto es la piedra angular para comenzar a vivir tu maternidad desde tu empoderamiento. Considera cuáles son tus necesidades. NO ES EGOÍSMO, es fundamental para tu bien estar y el de tu guagua.

Saber lo que necesitas y comunicarlo es clave, porque en el planeta maternidad, el amor se transforma en algo práctico: acciones concretas que implican el bien estar de todos y que distribuyen equitativamente la carga y responsabilidades de madre y padre.

Desde el momento en que te embarazaste, comenzaste tu proceso hormonal, bioquímico, emocional y mental respecto a cómo sería la vida de ahora en adelante, lo que quieres, sientes y piensas al respecto.

Para tu pareja es algo más bien conceptual. Sabe que va a ser papá, puede estar muy emocionado y feliz por esa espera, pero SU PROCESO ES OTRO, en otros tiempos, y muchas veces su actuar, te va a parecer una falta de empatía con lo que te está pasando. Por eso tienes que DESDE YA dejar de lado toda comunicación telepática con él, y hablar con él en un LENGUAJE CONCRETO, SIENDO CLARA Y DIRECTA. Recuerda, comunica amorosamente.

 

  1. Descanso

 

Escucha tu cuerpo, y acepta tu ritmo. Aprovecha estos días para descansar, y permite que te regaloneen. Todo tu cuerpo está enfocado en producir un ser humano, por lo tanto estos días son un regalo, considerando que además de gestar vida, trabajas.

 

  1. Alimentación

 

Acuérdate que este 18 es distinto en alimentación también. Encárgate de ver qué cosas ricas y entretenidas pueden sustituir los tragos o algunas comidas que estés evitando, como embutidos o carnes cocidas/asadas a punto y tres cuartos. En relación a la comida, recuerda que todo lo de origen animal que consumas esté bien cocido, y si comes mayonesa, que sea de huevo pasteurizado.
Acá van algunas ideas de bebestibles: jugos caseros con menta, albahaca o jengibre; micheladas con cerveza sin alcohol; agua soda con jugo de limón, harta menta y stevia; limonada hecha en juguera (agrega la cáscara si el limón es orgánico y la cuelas después, ¡hace un mundo de diferencia en el sabor!) con hielo frappé.

 

Dos variables más a considerar si eres puérpera:

 

4. Los ritmos de tu guagua.

 

La sociedad es adultocéntrica y parece que vivimos en un sueño absurdo donde hemos diseñado todo para que la guagua se adapte a nuestro mundo adultocéntrico, y después nos preguntamos por qué el niño llora, sufre y no quiere hacer lo que nosotros los adultos queremos que haga.

Sin embargo, si decides dejar los miedos infundados de que malcriarás a tu guagua por hacerle caso en sus peticiones (desglosamos sus peticiones desde una mirada adultocéntrica, llena de prejuicios y sensaciones de manipulación, relacionadas con nuestra experiencia. Estamos – los adultos – tan inmersos en nuestro mundo, que no somos capaces de ver que es un bebé con necesidades muy básicas de amor, calor y alimento, cuya forma de pedir todo eso es a través del llanto, porque no tiene la capacidad de hacerlo de otra manera.) y comienzas a entregarte al ritmo de tu guagua, verás que el primer año de vida comienza a fluir de maravillas.

 

Tú y tu guagua son un único ser, y lo que tu sientes, lo manifiesta tu hijo. El concepto díada mamá – bebé del cual habla Laura Gutman en su libro imprescindible “La maternidad y el encuentro con la propia sombra”, se refiere justamente a esto. En los dos años que dura el puerperio, el niño tiene mucha necesidad de cercanía con su madre o figura maternante. Esto no quiere decir que después de los dos años no te necesite, si no que estos primeros dos años son particularmente sensibles en su etapa de desarrollo. Es más, los humanos tenemos una crisis de angustia de separación de nuestra madre que se da aproximadamente a los ocho meses, y es debido a que nos comenzamos a dar cuenta que somos un ser separado de nuestra mamá. Es un período difícil de manejar y requiere de mucha inteligencia emocional, paciencia y resilencia por parte de la mamá para poder contener a su guagua.

 

Por esta razón es fundamental que en tiempos en que todo el país esté de carrete, te conectes con los ritmos de tu guagua, porque bajo esta mirada, son los mismos ritmos tuyos, y volvemos nuevamente a la importancia de que te conectes y manifiestes tus necesidades.

 

5. Aceptación de procesos.

 

Todo lo anterior nos hace concluir que lo mejor en tiempos de cambio profundo es aceptar los procesos. Da lo mismo que el calendario marque 18 de septiembre. Si aún estás con postnatal, seguramente te sientes como si estuvieras fuera del tiempo lineal. Quizás no quieres hacer nada y es válido. Lo importante es dialogar con tu pareja y negociar qué quieres y respetar los ritmos de la guagua, que son los ritmos de esta díada mamá bebé.

 

Y unas papitas de coaching para finalizar…

 

Ya estés embarazada o estés en planeta puerperio, lo importante es que empieces a enfocarte en tus necesidades, porque tus necesidades, son las de tu guagua. Recuerda esto para siempre: NO ES EGOÍSMO, ES AMOR PRÁCTICO Y ES SER UNA MAMÁ EMPODERADA.

 

Por ello, pregúntate qué quieres realmente y dialoga amorosamente con tu pareja una vez que tengas tu respuesta. Eso hará un mundo de diferencia ahora que ambos están aventurándose en este mundo infinito de la paternidad.

 

Acá van unas preguntas que pueden guiar el proceso:

 

¿Cómo te quieres sentir en estas fiestas?

¿Qué tendrías que hacer para lograrlo?

¿Cuándo lo harás?

¿Tu pareja sabe lo que quieres, necesitas y sientes?

¿Estás informada de lo que tu pareja quiere, necesita y siente?

¿Han conversado como se van a organizar para que ambos disfruten las fiestas?

 

Acuérdate de dejarnos tus comentarios y suscribirte a los streaming en vivo en Facebook. La próxima semana estaremos hablando de la importancia de la tribu y el apoyo entre mujeres.

 

Hasta entonces, ¡un abrazo!

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Catalina Bonnet

Catalina Bonnet

Mamá de Celeste, Life coach, Geógrafo.
Empoderamiento humano, liderazgo y alineamiento de equipos.
Catalina Bonnet

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